Amigos del Jardín
miércoles, 26 de enero de 2011
La historia del carpintero...
viernes, 10 de septiembre de 2010
Que la belleza del príncipe no nuble tu mirada…
martes, 6 de julio de 2010
La estrella que buscaba una estrella, pero encontró a su propio sol…
viernes, 21 de mayo de 2010
Nuestro propio reflejo...
martes, 9 de febrero de 2010
Para comprender la lección: La magia sólo podrá retornar con el regreso de la inocencia ....

La inocencia es nuestro estado natural, antes de quedar oculto detrás de nuestra imagen de nosotros mismos.
De "El Sendero del Mago" por Deepak Chopra.
domingo, 7 de febrero de 2010
La magia sólo podrá retornar con el regreso de la inocencia....

Todas las mañanas, el joven Arturo bajaba al estanque del bosque a lavarse. Como todo niño, el baño no era su tarea preferida y muchas veces se quedaba por el camino, distraído con el parloteo de las ardillas rojas, las urracas o con cualquier otra cosa que le atrajera más que el agua y el jabón.
De "El Sendero del Mago" Deepak Chopra.
viernes, 22 de enero de 2010
La puerta sin cerradura...
Llegado el momento, se tiro el paño que revelaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.
Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía.
Hubo discursos y elogios. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte.
miércoles, 13 de enero de 2010
El Tallador de piedras...
Muchas personas consumen su vida entera buscando la felicidad sin encontrarla nunca, simplemente porque no miran en el lugar adecuado. Nunca podrás ver una puesta de sol si estás mirando hacia el Este y nunca encontrarás la felicidad si la buscas entre las cosas de afuera. El tallador de piedras nos enseña que la felicidad no depende de lo que cambies en tu vida... Sino de lo que tú lleves dentro. Tú eres el arquitecto de tú propio destino. Todo depende del cristal a través del cual se miren los hechos y las cosas. Siempre depende de nosotros, de cómo lo ven nuestros ojos y de un regalo de Dios: La libre elección.
En un país lejano, había un hombre que cortaba y tallaba rocas para hacer lápidas. No se sentía feliz con su trabajo; pensaba que le gustaría ser otra persona y tener una posición social distinta.
Un día pasó por delante de la casa de un comerciante muy rico y vio las posesiones que éste tenía y lo respetado que era en la ciudad. El tallador de piedras sintió envidia del comerciante y pensó que le gustaría ser exactamente como él, en lugar de tener que estar todo el día trabajando la roca con el martillo y el cincel. Dios le concedió este deseo y de este modo se halló de pronto convertido en un poderoso comerciante, disponiendo de más lujos y más poder de los que nunca había podido siquiera soñar. Pero al mismo tiempo, era también envidiado y despreciado por los pobres y tenía igualmente más enemigos de los que nunca soñó.
Un día vio a un importante funcionario del gobierno que era transportado por sus siervos y rodeado de gran cantidad de soldados. Todos se inclinaban ante él. Sin duda era el personaje más poderoso y más respetado de todo el reino. El tallador de lápidas, que ahora era comerciante, deseó ser como aquel alto funcionario, tener abundantes siervos y soldados que lo protegieran y disponer de más poder que nadie.
Dios de nuevo le concedió su deseo y de pronto se convirtió en el importante funcionario, el hombre más poderoso de todo el reino, ante quien todos se inclinaban. Pero el funcionario era también la persona más temida y más odiada de todo el reino y precisamente por ello necesitaba tal cantidad de soldados para que lo protegieran. Mientras tanto el calor del sol le hacía sentirse incómodo y pesado. Entonces miró hacia arriba, viendo al sol que brillaba en pleno cielo azul y dijo: “¡Qué poderoso es el sol! ¡Cómo me gustaría ser el sol!”. Antes de haber terminado de pronunciar la frase se había ya convertido en el sol, iluminando toda la tierra. Pero pronto surgió una gran nube negra, que poco a poco fue tapando al sol e impidiendo el paso de sus rayos. “¡Que poderosa es esa nube! – Pensó – ¡cómo me gustaría ser como ella!” Rápidamente se convirtió en la nube, anulando los rayos del sol y dejando caer su lluvia sobre los pueblos y los campos. Pero luego vino un fuerte viento y comenzó a desplazar y a disipar la nube. “Me gustaría ser tan poderoso como el viento,” pensó, y automáticamente se convirtió en el viento.
Pero aunque el viento podía arrancar árboles de raíz y destruir pueblos enteros, nada podía contra una gran roca que había allí cerca. La roca se levantaba imponente, resistiendo inmóvil y tranquila a la fuerza del viento. “¡Qué potente es esa roca!” – Pensó – “¡cómo me gustaría ser tan poderoso como ella!” Entonces Dios lo convirtió en la roca, que resistía inamovible al viento más huracanado. Finalmente era feliz, pues disponía de la fuerza más poderosa existente sobre la tierra.
Pero de pronto oyó un ruido. Clic, Clic, Clic. Un martillo golpeaba a un cincel, y éste arrancaba un trozo de roca tras otro. “¿Quién podría ser más poderoso que yo?”, pensó, y mirando hacia abajo de la poderosa roca; vio al hombre que hacía lápidas...
Adam J. Jackson
martes, 12 de enero de 2010
La Contemplación...
El maestro indio Osho acostumbraba contar esta historia a sus seguidores, y añadía un comentario:
“Juzgar y opinar son solo estados de la mente, y la mente necesita apresurarse con juicios porque permanecer en el proceso suele ser azaroso e incomodo. Pero el viaje nunca termina. Un sendero termina, otro comienza; una puerta se cierra, otra se abre. Solo quienes tienen el coraje de no preocuparse por sus metas individuales podrán disfrutar de la travesía, viviendo el momento y creciendo dentro de el. Solo así se puede entrar en la totalidad.”
El siguiente relato de sabiduría taoísta puede ayudarnos a recordar hasta que punto necesitamos estar libres de prejuicios si es que deseamos conectarnos con la vivencia de totalidad que nos trae la verdadera contemplación de la realidad…
Se cuenta que, en una antigua aldea de China, vivía un viejo muy pobre cuya única posesión preciada era un bello caballo blanco, del cual se negaba a desprenderse, aunque el propio rey había intentado comprárselo.
- Este caballo no es un animal para mi- respondía el viejo-, es un amigo. ¿Cómo puedo vender a un amigo?
Una mañana, el viejo descubrió que el caballo no estaba en el establo. Todos sus vecinos se acercaron, preocupados, y comentaron:
- ¡Esto es una desgracia! Hubiera sido mejor vender el caballo, porque ahora te lo robaron...
El viejo respondió:
- Ustedes se apresuran. Lo único que podemos ver es que el caballo no esta en el establo. Si eso es una desgracia o una bendición, no lo sabemos, porque solo estamos ante un fragmento de la totalidad. ¿Quién sabe que nos traerá el día de mañana?
La gente se rió de sus comentarios, pero resulto que, al cabo de una semana, el caballo –que no había sido robado, sino que había escapado a la pradera- regreso.... y junto con el trajo ¡una docena de caballos iguales!
Esta vez, los vecinos se alegraron y le dieron la razón al viejo:
- Estabas en lo cierto, se trataba de una bendición, no de una desgracia.
Pero el viejo volvió a insistir:
- No se apresuren, están yendo demasiado lejos. Como si opinaran acerca de un libro habiendo leído solo una frase....
El viejo tenía un hijo, que rápidamente comenzó a entrenar los caballos, y unos días después, cayo de uno de ellos y se quebró ambas piernas. Los vecinos comentaron entonces:
- Esto si que es una desgracia. ¿Quién podrá ayudarte ahora?
El viejo no se inmuto:
- Seguimos sin poder afirmar si es una desgracia o una bendición. Solo sabemos que mi hijo se quebró las piernas.
Dejen de estar obsesionados con juzgar.
Apenas unas semanas mas tarde, esa nación entro en guerra, y fueron reclutados todos los jóvenes de la aldea...menos el hijo del viejo, porque estaba limitado en sus movimientos. Angustiados por la enorme pena de no saber si volverían a ver vivos a sus propios hijos, los vecinos le dijeron al viejo:
- Esta vez, no nos podrás negar que lo tuyo es una bendición, porque, aunque tu hijo esta postrado, por lo menos lo tienes contigo.
El viejo reitero:
- Bendición o desgracia, ¡nadie lo sabe! Solo digan que sus hijos fueron obligados a ir a la guerra y el mío no. Lo demás, dejémoselo a Dios, a la totalidad.
sábado, 2 de enero de 2010
"El sendero del mago"

El mago es el maestro de la alquimia. La alquimia
es transformación.
La búsqueda de la perfección se inicia a través
de la alquimia.
Somos el mundo. Cuando nos transformemos,
el mundo en el cual vivimos también se transformará.
Las metas de la búsqueda — heroísmo, esperanza,
gracia y amor — son el legado de lo eterno.
Para reclutar la ayuda del mago, debemos ser fuertes
en la verdad, no obstinados en nuestros juicios.
Tras abandonar el bosque de Merlín, el joven Arturo vivió con Sir Ector y su hijo Kay Recibió el título de escudero, pero sólo de nombre. Arturo no tenía familia ni propiedades, no podía pagar por su ropa y nadie creía que fuera de familia noble. A espaldas de Sir Ector, los muchachos de las caballerizas le lanzaban lodo y las sirvientas murmuraban que Arturo conocía la magia negra.
Debido a todo esto, Arturo pasaba la mayor parte del tiempo solo. Un día se encontraba sentado al borde de un robledal, mirando fijamente una vieja jarra de plomo, cuando Kay lo encontró. “¿La robaste?”, preguntó Kay con suspicacia.
“No”, contestó Arturo sacudiendo la cabeza. “La tomé prestada”.
“¿Para qué?”
“Alquimia”.
Los ojos de Kay se abrieron como platos. Había oído decir que los magos tenían el poder de convertir los metales inferiores en oro. “¿Aprendiste alquimia?”, preguntó. Arturo asintió. “Si puedes transformar el plomo en oro”, dijo Kay emocionado, “nuestra familia será la más rica de Inglaterra. Muéstrame”.
Arturo asintió con la cabeza y le hizo una señal a Kay para que se sentara a su lado sobre el césped. Sin decir más, comenzó a mirar fijamente la jarra de plomo. Al cabo de unos momentos, Kay observó que Arturo tenía los ojos cerrados. Esperó impaciente, pero cuando Arturo abrió los ojos quince minutos más tarde, la jarra seguía siendo de plomo.
“Creo que eres un fraude”, dijo Kay furioso. “La jarra sigue siendo de plomo”.
Arturo no se inmutó. “Pues claro que sí. Está allí sólo para recordarme algo. Soy yo quien está tratando de convenirse en oro”.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Clavos en la puerta...

Tenía muy mal carácter. Su padre le dio un día una bolsa llena de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debía clavar un clavo detrás de la puerta.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta de madera. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.
Llegó un día en que pudo controlar su mal carácter por completo. Después de informarle a su padre la feliz noticia, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra no enojarse.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente retirar todos los clavos del madero. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta diciéndole:
Has trabajado mucho hijo mío, pero mira todos los hoyos de la puerta. Nunca más será la misma. Lo mismo pasa con los insultos y los enojos, hieren a las personas, les deja cicatrices.
Recuerda: Tú puedes pedirles perdón y retirar lo dicho, pero de todos modos las cicatrices permanecerán para siempre. Tenlo presente siempre antes de actuar de manera que luego sea tarde para arrepentirte. Es un buen momento del año para reflexionar, se acercan fechas para “mirarnos por dentro” y cambiar aquellas cosas que más nos cuentan. No perdamos más tiempo! Comencemos hoy!!.
Mariela, desde Mi Jardín...
martes, 27 de octubre de 2009
Bailar bajo la lluvia; una cuestión de actitud.

Una mujer muy sabia se despertó una mañana, se miró al espejo y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza.
'Hummm' pensó, 'creo que hoy me voy a hacer una trenza'. Así lo hizo y pasó un día maravilloso.
El siguiente día se despertó, se miró al espejo y vio que solamente tenía dos cabellos en su cabeza.
'Hummm' dijo 'creo que hoy me peinaré con raya al medio'. Así lo hizo y paso un día grandioso.
El siguiente día cuando despertó se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.
'Bueno' ella dijo 'ahora me voy a hacer una cola de caballo'. Así lo hizo y tuvo un día muy, muy divertido.
A la mañana siguiente cuando despertó corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba ni un solo cabello en la cabeza.
'Que bien'! exclamó 'hoy no voy a tener que peinarme'.
La actitud es todo.
viernes, 23 de octubre de 2009
Ser Luz que ilumina caminos…
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...
Entonces, el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...
- No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás...¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...
¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás!
Con el aliento de una sonrisa, reconociendo a los demás por lo que hacen bien, expresando nuestro agradecimiento en una simple palabra, con el entendimiento y el perdón a quienes nos han ofendido, con nuestra alegría y nuestro entusiasmo, con nuestra confianza y con amor...
lunes, 19 de octubre de 2009
¿Existe el destino?

Era mucho lo que estaba en juego, demasiado para que todo quedase en manos de un solo hombre. A dos días de camino se encontraba el ejército enemigo, un ejército numeroso y sanguinario, dotado de esa ferocidad que las estepas del Gobi confieren a los hombres que las habitan. Salir a su encuentro y luchar en proporción desfavorable de 10 a 1 era una locura. Esperar al enemigo en el poblado, arriesgándose a ser sitiados, y ver a los niños y las mujeres morir lentamente de hambre y sed, era un suicidio. Muchas vidas estaban en juego.
Finalmente, Jupei se levantó de su trono de jade con incrustaciones de esmeraldas y mandó reunir a todas sus fuerzas ante sí. En breve tenía formados ante él a un ejército que había vivido mil batallas pero que, tal vez ahora, se enfrentaba a la última. Tras pasar revista a sus tropas para conocer la fuerza con que contaba, ordenó a las mismas la ascensión al monte Or Xei para orar y buscar la paz interior dentro del milenario templo budista que se alzaba en su cima. Tras dos horas de caminar por pedregosos caminos, llegaron al templo donde fueron recibidos por un monje de aspecto tan vetusto como los muros en que habitaba. Le bastó a este una sola mirada a Jupei para comprender cual era la razón por la cual el que había sido considerado el ejército más poderoso de la tierra, estaba ahora en ese reducto de paz. Se abrieron las puertas del templo y los soldados fueron entrando de uno para orar, reconocer su mal y pedir mejor suerte en una próxima reencarnación que empezaban a ver como cercana. Lentamente los guerreros fueron saliendo del templo, más reconfortados y aceptando el papel que el cielo y el destino les tuviera reservado.
Estaban ya todo preparado para la partida cuando desde lo alto de la torre se escuchó la voz del viejo monje: -escuchad- dijo con una voz clara y fuerte impensable a su edad - vuestra vida no es vuestra ni vuestra muerte tampoco, todo es de un Ser mucho mas fuerte que vosotros y vosotros lo sabéis, y por ello no teméis pues la inquietud es solo debida a la ignorancia. Pues bien, ahora voy a mostraros que os deparará el destino. En mi mano tengo una moneda de oro- dijo levantando su brazo derecho y mostrando a todos un círculo de oro que lanzaba destellos desde la torre- representa el disco sagrado de Or Xei. En una de sus caras está gravado el rostro Santo del Iluminado, de Amida Buda, como símbolo de la perfección del Cielo; en la otra está representada esta tierra dura e inhóspita, símbolo de la imperfección del mundo. Ahora lanzaré al suelo desde la torre esta moneda, si el rostro de Amida Buda mira hacia el sol, gozaréis de su protección y venceréis; pero si su Santo Rostro besa el polvo de la tierra, pronto en tierra os convertiréis vosotros.-
Tras decir estas palabras arrojó la moneda y se retiró en silencio.
Jupei ordenó entonces a su ejercito desfilar en hilera por el lugar en que había caído la moneda para que todos pudiesen ver el resultado de lo que el destino les tenía reservado. Los hombres pasaban en silencio frente al circulo de oro, parecía que aquello era una comunicación personal entre el cielo y ellos, algo diferente al grupo que formaban y por eso no se oían comentarios entre la tropa. Finalmente le llegó el turno a Jupei, y al mirar la moneda parecía como si los ojos del Buda fuera quienes estuvieran mirando a los suyos y no al contrario.
- Prepararlo todo inmediatamente – ordenó con voz firme a sus lugartenientes – antes de mañana al anochecer quiero cruzar el Huang Ho -
Una semana después, el ejército de Jupei regresaba victorioso a su poblado: la fe en la victoria, su espíritu de lucha, su afán guerrero, habían conseguido lo imposible. Todos parecían felices, el clan estaba de nuevo a salvo, pero Jupei albergaba en su interior una pregunta que precisaba respuesta. Así, una tarde al atardecer, subió de nuevo al viejo monasterio.
El sol, ocultando su rostro y tiñendo el entorno de tonos rojizos, contribuía a dar al lugar un aspecto aún más espiritual. Cuando ya casi había llegado al templo se detuvo a mirar los alrededores que ahora veía de forma muy diferente a la última vez que la angustia le impulsó a subir allí; contemplaba la estepa, su estepa, y todo lo que ella representaba para él. En medio de estos pensamientos se dio cuenta que había alguien a su espalda; era el viejo monje, que al igual que la última vez había aparecido de forma casi mágica.
-¿Qué buscas? – preguntó secamente el religioso aunque sabía de sobras la respuesta
- ¿Existe el destino? ¿Puede conocerse? – fueron las preguntas de un Jupei cabizbajo y de temblorosa voz.
- Ja- sonrió el monje con un tono mucho mas compasivo – me pides respuestas a lo que ha buscado desde siempre la humanidad.
Finalmente habló el monje para decir:
-Confórmate tan solo con saber que la mayor fuerza del hombre no está en su espada, en su arco o en su oro, sino en su pensamiento y en la fe en si mismo, en el amor a Buda y en su plan de evolución para llegar a que todos seamos Iluminados. Y cuando logres saber que un hombre es y acaba siendo lo que piensa, entenderás que el destino está escrito..., pero lo escribes tú-
Y dicho esto extrajo de su túnica naranja la misma moneda de oro que la otra vez, solo que ahora, mostraba con total claridad el rostro de Buda por las dos caras.
miércoles, 14 de octubre de 2009
“Naturaleza Divina”:
Una reflexión que necesitamos cuando las respuestas o actitudes de los demás nos desilusionan:-Un maestro oriental vio cómo un alacrán se estaba ahogando, y decidió sacarlo del agua, pero al hacerlo el alacrán lo picó. Por la reacción frente al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua nuevamente y obviamente volvía a ahogarse.
El maestro entonces, intentó sacarlo otra vez, y otra vez más el alacrán lo picó.
Alguien que había observado todo se acercó al maestro y le dijo:
-“ Perdone maestro pero usted es terco!!”. “ ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?”
A lo que el maestro respondió:
-“La naturaleza del alacrán es picar, él no va a cambiar su naturaleza, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar y servir”.
Entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
Recuerda: No cambies tu “naturaleza” por si alguien te hace daño, sólo toma precauciones. Algunos buscamos la felicidad, otros la rechazan. No olvides esto.
No permitas jamás que la conducta de otras personas condicione la tuya.
Sencillo, ¿no lo crees?
lunes, 21 de septiembre de 2009
Cuento de Hadas en Primavera!
Ellas cuentan que del Amor etérico entre dos seres nació Ebnax, el hada espejo... su lugar de juegos fue el gran bosque de arrayanes al sur del imponente volcán de la verdad.
Allí creció junto a otras las hadas. Actuó los mandatos y las reglas establecidas para las demás hadas, pero se sentía tan multifacética ...
Creía que podía ser flor, sol, manantial, ardilla, árbol, solo porque se hacia una con la imagen que estos proyectaban en la superficie de su cuerpo, sus ojos y su mente, estaban convencidos que ella era todo aquello y mucho más... porque en cada reflejo ella percibía la luz y la sombra, el Amor y la falta de este, la bondad y la maldad.
Se mirase donde se mirase, esta dualidad aparecía.....
Año tras año, esta ilusión crecía, sostenida por el reflejo de todos los seres con quien ella contactaba.......
Comenzó a notar que las demás hadas se resolvían a ser, a manifestar su esencia he irradiarla... mas ella solo irradiaba el reflejo de los demás.....
Esta era su prisión... esta era su dualidad...
Su ilusión más grande sostenida por ella misma. Este contraste con las demás trajo la gran pregunta ¿Quién soy? ... su incapacidad para responder hizo que le preguntase a todos los seres que la rodeaban ¿Quién soy? Las repuestas que obtenía eran, la imagen de un pájaro o de una puesta de sol, o una flor. Cansada, detiene su búsqueda y en el silencio, el dolor que sentía muy dentro, emergió, provenía de un lugar que no conocía, hasta entonces. El dolor se manifestó en llanto y comenzó llorar..... Lloro por días, semanas, meses...
Sus lágrimas se transformaron en un lago cristalino...
Ebnax se vio por primera vez en la superficie del lago, que tenia la cualidad de reflejar a otros... se pudo ver y saber a tiempo que ella no era el lago, pues este brotó de sus ojos...la alegría y el amor que esto le produjo creo una chispa de conciencia que se expandió en su corazón... así toda su fisonomía cambio, su piel se tiñó de azul, desde entonces para ella, el color de la verdad, su pelo de rojo, el color de la pasión y sus ojos verdes, el color de la esperanza......
Enseguida conectó con aquella parte de sí que la había transformado, el sentir de su corazón, que es amor…por fin se halló dentro de sí, en el lugar donde habitaba la verdad. Los que la están buscando dicen que revolotea, sopla y se agita en el sentir de cada mortal en busca de su verdad...
Dibuja mapas, deja pistas para que estos encuentren el tesoro de su existencia, anidado en el cofre de su corazón, donde la chispa divina esta instalada. Parece ser que algunos de estos mortales se están allí instalando... cuando esto ocurre hay una gran transformación. Algunos de los azules han quedado, pues en verdad se han transformado, recuerdan que la primera pista que siguieron es su sentir y que al elegirlo y elegirse una y otra vez las demás claves del camino por arte de esta magia se recrearon...
Todo esto llega a nuestros oídos un día de primavera, en que estuvimos dispuestos a oír las ondinas, mientras transcurrirían las lluvias que dan paso al arco iris...
Relato de Gimena Iparraguirre.
lunes, 14 de septiembre de 2009
La Fruta del Cielo

Había una vez una mujer que había oído hablar de
"¿Cómo puedo encontrar esta fruta, para conseguir el conocimiento de forma inmediata?"
"Harías mejor en estudiar conmigo", dijo el monje. "Si no lo haces, tendrás que viajar con determinación y sin descanso por todo el mundo."
La mujer lo abandonó y buscó a otro monje, Arif el Sabio; y después encontró a Hakim, el Docto; luego a Majzub, el Loco; más tarde, a Alim, el Científico, y muchos más...
Pasó treinta años buscando, al cabo de los cuales llegó a un jardín. Allí se encontraba el Árbol del Cielo, de cuyas ramas pendía la resplandeciente Fruta del Cielo.
De pie junto al Árbol estaba Sabar, el primer monje.
"¿Por qué cuando nos encontramos por primera vez no me dijiste que tú eras el Guardián de
"Porque en aquel momento no me habrías creído. Además, el Árbol sólo produce fruta una vez cada treinta años y treinta días."
Recuerda: Nada se produce mágicamente. Siempre busca dentro de tí. Allí están todas las respuestas y te llegaran en el momento en que estés listo para entenderlas...
viernes, 28 de agosto de 2009
Ley de Atracción

Un viajero muy cansado se sienta bajo la sombra de un árbol sin imaginarse que iba a encontrar un árbol mágico. “El árbol que realiza deseos”.
Sentado sobre la tierra dura, él pensaba que sería muy agradable encontrarse una cama mullida. Al momento, la cama de sus pensamientos apareció…
Asombrado el hombre se instaló y pensó que el colmo de la dicha sería alcanzado, si una joven viniera a masajearle sus piernas tullidas. La joven apareció de inmediato y alivió sus piernas…
Tengo hambre- pensó el hombre y con seguridad y firmeza imaginó una mesa llena de delicias, en ese momento la mesa cargada de alimentos apareció.
El hombre se alegró, comió y bebió. Más tarde sintió cansancio y se dispuso a recostarse sin antes pensar en lo maravilloso que había sido ese día. Pero también pensó y temió que algún animal salvaje pasara por allí cuando él estuviera dormido.
Un tigre apareció enseguida y lo devoró.
Moraleja: Nuestro poder infinito de la mente es nuestro árbol de los deseos que se encuentra esperando nuestras órdenes para convertirlos en realidad. Pero cuidado porque también puede concretar nuestros pensamientos negativos y nuestros temores…
miércoles, 12 de agosto de 2009
El Espejo...

Así, detuvo su coche y se acercó. El coche de la señora olía a tinta, de tan nuevo. La señora pensó que pudiera ser un asaltante. Él no inspiraba confianza, parecía pobre y hambriento...
...Renato percibió que ella tenía mucho miedo y le dijo: “Estoy aqui para ayudarla señora, no se preocupe. ¿Por qué no espera en el coche que está más calentito? A propósito, mi nombre es Renato”...
...Bueno, lo que pasaba es que ella tenía una llanta pinchada y para colmo era una señora de edad avanzada, algo bastante incómodo. Renato se agachó, colocó el gato mecánico y levantó el coche. Luego ya estaba cambiando la llanta. Pero quedó un poco sucio y con una herida en una de las manos...
...Cuando apretaba las tuercas de la rueda ella abrió la ventana y comenzó a conversar con él. Le contó que no era del lugar, que sólo estaba de paso por alli y que no sabía cómo agradecer por la preciosa ayuda. Renato apenas sonrió mientras se levantaba...
...Ella preguntó cuánto le debía. Ya había imaginado todas las cosas terríbles que podrían haber pasado si Renato no hubiese parado para socorrerla. Renato no pensaba en dinero, le gustaba ayudar a las personas...
...Este era su modo de vivir. Y respondió: “Si realmente quisiera pagarme, la próxima vez que encontrase a alguien que precise de ayuda, dele a esa persona la ayuda que ella necesite y acuérdese de mí”...
...Algunos kilómetros después, la señora se detuvo en un pequeño restaurant. La camarera vino hasta ella y le trajo una toalla limpia para que secase su mojado cabello y le dirigió una dulce sonrisa...
...La señora notó que la camarera estaba con casi ocho meses de embarazo, pero por ello no dejó que la tensión y los dolores le cambiaran su actitud...
...La señora quedó curiosa en saber cómo alguien que teniendo tan poco, podía tratar tan bien a un extraño. Entonces se acordó de Renato. Después que terminó su comida, y mientras la camarera buscaba cambio, la señora se retiró...
...Cuando la camarera volvió quiso saber a dónde la señora pudo haber ido, cuando notó algo escrito en la servilleta, sobre la cual tenía 4 billetes de 1000 euros...
...Le cayeron las lágrimas de sus ojos cuando leyó lo que la señora escribió.
Decía:
- Tú no me debes nada, yo tengo bastante. Alguien me ayudó hoy y de la misma forma te estoy ayudando. Si tú realmente quisieras reembolsarme este dinero, no dejes que este círculo de amor termine contigo, ayuda a alguien...
...Aquella noche, cuando fue a casa, cansada, se acostó en la cama; su marido ya estaba durmiendo y ella quedó pensando en el dinero y en lo que la señora dejó escrito...
...¿Cómo pudo esa señora saber cuánto ella y el marido precisaban de aquel dinero?. Con el bebé que estaba por nacer el próximo mes, todo estaba difícil...
...Quedó pensando en la bendición que había recibido, y dibujó una gran sonrisa...
...Agradeció a Dios y se volvió hacia su preocupado marido que dormía a su lado, le dió un beso suave y susurró:
-Todo estará bien: ¡te amo...Renato!
No te contagies de la falta de amabilidad que nos rodea . No dejes de hacer el bien, ayuda a todo el que te necesite.
LA VIDA ES ASÍ... UN ESPEJO... TODO LO QUE TÚ DAS, ¡ VUELVE A TI ! SÉ TÚ TAMBIÉN UN ESPEJO DE AMOR PARA LOS DEMÁS...
domingo, 9 de agosto de 2009
Vivir como las flores...

Me contaron que una vez, el alumno le preguntó al maestro...
... Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?..
Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellos que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable.
Pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que
los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos.
Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse...
Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.
Esto, es vivir como las flores.


